Se había peleado un papá con su hijo. Ambos se insultaron a tal punto que el Padre lo ofendió tanto que no pudo estar tranquilo durante el día. Fue así que tocado por el arrepentimiento escribio una nota que decía: "Hijo, lo siento mucho. Te amo. Te espero a las 8 en el parque central frente a la catedral, Tu Padre que te quiere". Este cartel fue pegado en la puerta del colegio donde su hijo estudiaba. La sorpresa del Padre fue mayúscula cuando asistió a la cita con su hijo al ver que casi 400 muchachos había asistido al parque a la hora indicada.
El amor de muchos se enfriará dice La Palabra; pero hoy es día de perdón, de reconciliación. Es hora de amar.
martes, 8 de junio de 2010
lunes, 7 de junio de 2010
Experiencias con los hermanos
El otro día participamos de una "Frejolada" (cuando un grupo de hermanos preparan arroz con frejol para la venta y así recaudar fondos) y mientras degustábamos, Sandrita y yo vimos cómo sálía un niño de la casa con una espada de madera en la mano y gritando: "!Adelante Caballeros del Zodíaco!" (CZ)algunos se rieron del menor de 4 años y celebraron su inocencia. Pero me quedé preocupado. ¿Por qué ese niño alucina tan feo? Si uno ve los CZ, escucha de los CZ, gusta de los CZ, imagina a los CZ creo que su vida será como uno de los CZ.
Si uno oye a Cristo, mira a Cristo imagina a Cristo, busca conocerlo profundamente, Creo que se cumplirá la palabra: "vamos siendo transformados... a la imagen de Cristo"; pero si no nos asemejamos a Él, buscaremos ser como cualquier otra cosa, talvez, como un CZ.
Si uno oye a Cristo, mira a Cristo imagina a Cristo, busca conocerlo profundamente, Creo que se cumplirá la palabra: "vamos siendo transformados... a la imagen de Cristo"; pero si no nos asemejamos a Él, buscaremos ser como cualquier otra cosa, talvez, como un CZ.
Parábolas Modernas
Este era un alacrán que quería cruzar el Río. Al no saber nadar pidió que su amigo el sapo lo traslade sobre su espalda. Conocida era la fama del alacrán por no poder controlar su cola llena de veneno que nadie se le acercaba. Confiando el sapo que su amigo no lo traicionaría, accedió. El viaje paració eterno para el sapo, pues podía oler la lucha en la que se encontraba el alacrán para no picarlo. Hasta que pasó lo que se temía, el alacrán alargó su cola y depositó todo su veneno sobre la nuca del anfibio quien comenzó a perder la fuerza y a hundirse. Con tristeza y ya sin fuerza el sapo le preguntó al alacrán culpable: ¿Por qué, por qué lo hiciste? y la respuesta no tardó pues mientras ambos se hundían esperando la muerte, el amigo traicionero dijo: "yo no quería hacerlo, lo siento tanto, pero así es mi naturaleza".
Sabes, en el fondo de nuestro interior nuestro deseo es no caer, no errar, no pecar; pero como dijo Jesús "... la carne es débil". A menos que Dios obre un milagro, cuán difícil será la victoria para un seguidor. "Separados de Mí, nada podéis hacer..."
Sabes, en el fondo de nuestro interior nuestro deseo es no caer, no errar, no pecar; pero como dijo Jesús "... la carne es débil". A menos que Dios obre un milagro, cuán difícil será la victoria para un seguidor. "Separados de Mí, nada podéis hacer..."
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